El trastorno explosivo intermitente es un trastorno muy común, sin embargo muchas personas no se dan cuenta que lo sufren y no pueden solucionarlo porque no conocen a ciencia cierta en qué consiste.

Pensando en esto, hoy quiero compartir contigo todo lo relacionado con el trastorno explosivo intermitente para conozcas un poco mejor este problema.

 

 

¿Qué es el trastorno explosivo intermitente?

Se denomina trastorno explosivo intermitente a un trastorno relacionado con el control de nuestros impulsos, en el que somos incapaces de controlar nuestra agresividad.

El trastorno explosivo intermitente se caracteriza por comportamientos de violencia descontrolada, que se ven motivados por cualquier causa por insignificante que sea.

Cuando se dan estos casos, muchas personas pueden creer que se trata simplemente de personas inestables, no obstante, en la mayoría de casos quienes presentan estas características se están enfrentando a un trastorno explosivo intermitente.

Un brote de trastorno explosivo intermitente se relaciona con el control de los impulsos y no necesita de un estado emocional alterado previamente, sino que puede surgir a partir de una palabra, una imagen o cualquier estímulo que venga del exterior y que cambie el entorno de la persona.

Después de la explosión de ira, la persona generalmente queda en un estado en el que reflexiona sobre sus actos y se disparan sentimientos de culpa, motivados por la irracionalidad de sus reacciones y por la incapacidad de controlar sus impulsos.

 

Características de este trastorno

El trastorno explosivo intermitente se puede desencadenar de diversas maneras. No obstante, las características más comunes son:

El trastorno explosivo intermitente suele aparecer generalmente a la edad de los 7 años. Sin embargo, es más fácil de detectar en la etapa de la adolescencia, debido al temperamento propio de esta edad y a la construcción de la identidad.

El nivel de violencia puede variar en los diferentes episodios. Puede ir desde gritos, palabras y llanto incontrolable, hasta golpes, lanzar objetos por los aires o agredir físicamente a las personas presentes.

Este trastorno puede darse indistintamente en hombres y mujeres. No obstante, los hombres son más propensos a padecerlo.

 

Cómo se origina este problema

En la actualidad no se ha determinado específicamente cuál es la causa de origen del trastorno explosivo intermitente. No obstante, los científicos aseguran que es una predisposición genética más marcada en ciertas familias.

En estos mismos estudios también se ha comprobado que hay un comportamiento diferente con respecto a la actividad cerebral asociada a alteraciones bioquímicas.

En la mayoría de personas con trastorno explosivo intermitente, se ha podido evidenciar que tienen una disminución notoria en los niveles de insulina y serotonina.

Además, estas personas tienen una menor actividad en el área prefrontal asociada con el control de los impulsos, y una actividad elevada en la amígdala, asociada con las emociones.

 

 

Síntomas del trastorno explosivo intermitente

Si sospechas que tú o alguna de tus personas cercanas padece este trastorno, es necesario conocer estos síntomas y acudir a un profesional competente que pueda ayudar con el tratamiento adecuado dependiendo de la persona.

Los síntomas más comunes de este trastorno son son: Ataques de ira intempestivos motivados por causas reales o imaginarias. Con causas imaginarias nos referimos por ejemplo a episodios celosos en los que la persona se enfurece por situaciones que solo existen en su imaginación.

También, como mencionábamos anteriormente se pueden dar ataques de ira por palabras, miradas, comentarios o incluso porque la persona no consigue lo que quiere.

Es importante tener en cuenta que la palabra intermitente alude a que son episodios constantes en el tiempo y no son estados de ánimo generalizados, sino que se van dando paulatinamente.

Otro de los rasgos fundamentales es la sensación de culpa o arrepentimiento que vienen después de pasado el estallido. En estos casos las personas suelen pedir excesivas disculpas e incluso prometer que son cosas que no se repetirán, aunque en realidad en la mayoría de los casos esto no está en sus manos si no se tratan adecuadamente.

 

 

Consecuencias del trastorno explosivo intermitente

Las consecuencias de este trastorno son diversas. La razón es lógica puesto que nadie quiere estar cerca de una persona que tiene ataques de ira inmotivados.

Desde el plano de las relaciones con el exterior se pueden dar rupturas de pareja, pérdida de la familia y amigos y pérdida del trabajo.

Todo esto conlleva al aislamiento como mecanismo de defensa para no herir a los demás ni herirse a sí mismo. No obstante, todo esto puede acarrear problemas más graves como ansiedad, depresión y predisposición a problemas de alcoholismo y drogadicción.

 

 

¿Cómo se diagnostica el trastorno explosivo intermitente?

Si después de leer los síntomas sospechas que tú o alguien cercano sufre del trastorno explosivo intermitente, es indispensable buscar ayuda psicológica profesional.

Es preciso aclarar que hay situaciones similares que no se deben confundir con este problema, normalmente las encontrarmos en la forma de rabietas o pataletas infantiles que generalmente están asociadas a la construcción de identidad del niño.

También es muy común confundirlo con las rabietas de un manipulador que actúa con ira motivado por conseguir algo que quiere, con el fin de intimidar a su interlocutor.

Otros casos que se pueden confundir son los episodios de violencia únicos motivados por estímulos externos, que son simplemente una explosión de ira y no se repiten en el tiempo, o los casos de violencia por violencia en los que las personas sienten satisfacción cuando están en situaciones conflictivas.

 

 

¿Cómo se cura el trastorno explosivo intermitente?

De acuerdo a los planteamientos de los científicos, el trastorno explosivo intermitente no tiene cura conocida. No obstante, existen diversos métodos que pueden ayudarte a controlar el problema y sus efectos, con el fin de que puedas llevar una vida normal.

La mejor ayuda surge de la mano de un psicoterapeuta que te ayude a comprender tus emociones e impulsos y te dará las técnicas adecuadas para tramitar estos episodios sin que afecten a tu vida.

Otras técnicas que suelen arrojar resultados muy positivos son la terapia conductual, la meditación, las técnicas de relajación y el entrenamiento cognitivo.

Esperamos que después de leer esto ya tengas los elementos necesarios para saber qué es el trastorno explosivo intermitente y cómo se debe proceder frente a él.

 

 

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