A diferencia de otros trastornos de ansiedad como por ejemplo la ansiedad social , en el trastorno de ansiedad generalizada el problema no se circunscribe a un ámbito concreto y puede ocupar varias áreas del funcionamiento de una persona.

 

¿Cómo es una persona con un trastorno de ansiedad generalizada?

Los dos compontes principales del trastorno de ansiedad generalizada son la ansiedad y la preocupación excesivas.  Esta preocupación suele estar relacionada con la salud, el trabajo, las amistades, los estudios o la economía. En realidad los temas sobre los que se preocupa una persona con este problema no son tan diferentes de las preocupaciones de las personas normales.

Sin embargo la diferencia es el grado de importancia de estas preocupaciones. Una persona con un trastorno de ansiedad generalizada (TAG) tendrá preocupaciones más intensas, frecuentes y duraderas que le ocasionarán un malestar elevado, llegando a interferir en el funcionamiento habitual de su día a día.

Aún así, muchas de las personas que padecen un TAG buscan ayuda psicológica en menor proporción que personas que padecen otros trastornos de ansiedad. Quizá esto se deba a que han logrado adaptarse a un estilo de vida que, aunque les genera malestar, no les impide un funcionamiento dentro de los límites de la normalidad.

Otra razón puede deberse a que un primer contanto suelen buscar la ayuda de un médico de cabecera que acabe recetando ansiolíticos que actúan como un parche momentáneo pero no solucionan el problema desde la raíz.

Acaban creyendo que esta manera de funcionar es su forma de ser y que no pueden hacer nada por cambiarla. Sin embargo con un poco de ayuda podrían producirse grandes cambios que mejorarían sustancialmente su bienestar y calidad de vida.

 

Edad de comienzo del problema

Al menos la mitad de personas con un trastorno de ansiedad generalizada afirman que su problema comenzó durante la infancia y adolescencia. A estas edades pueden existir ya preocupaciones excesivas que se convertirán en un verdadero trastorno al paso de la edad adulta, esto coincide con el hecho de adquirir mayores responsabilidades tanto laborales como familiares, de salud y económicas.

En cuanto al sexo, diversos estudios sostienen que en torno al 60-70% de las personas que sufren de un trastorno de ansiedad generalizada son mujeres. También se sabe que el rango de edad más afectado suele estar entre los 24 y los 55 años. 

Existen otras características que también son más frecuentes en las personas que sufren este problema, hablamos de personas que viven en soledad (divorciados, viudos, separados), personas que no tienen trabajo y disponen de pocos ingresos y amas de casa.

 

Otros problemas

Es normal que existan otros problemas asociados a un diagnóstico de TAG. Esto se entiende fácilmente si tenemos en cuenta que las personas que sufren de un trastorno de ansiedad generalizada necesitan muchas veces una válvula de escape a modo de huida y evitación de esas sensaciones desagradables que están sintiendo. Es por eso que pueden surgir distintas adicciones como el alcoholismo, la drogadicción o el abuso de sustancias como ansiolíticos e hipnóticos.

Además, si el grado de interferencia con la vida es muy elevado, es probable que también surja un trastorno depresivo en una persona con TAG.

 

La función de la preocupación en el mantenimiento del TAG

Las preocupaciones ocupan un papel fundamental en el mantenimiento del TAG si no se recibe la ayuda necesaria. Esto suele ocurrir porque los pacientes le dan una importancia muy grande a sus preocupaciones y sobreestiman su veracidad.

De forma general existen 7 tipos de creencias respecto a las preocupaciones en las personas con TAG:

  • Preocuparme me ayuda a descubrir nuevas formas de evitar aquello que temo.
  • Preocuparme es una buena forma de resolver problemas.
  • Preocuparme me motiva para llevar a cabo lo que tengo que hacer.
  • Preocuparme me prepara para el peor escenario y me protege de las emociones negativas.
  • Si me preocupo evitaré que ocurran consecuencias negativas.
  • Preocuparme me ayuda a no pensar en cosas que me afectan más emocionalmente.
  • Si me preocupo eso quiere decir que soy responsable y es un rasgo positivo de personalidad.

Como podemos ver, todas estas creencias lejos de eliminar la preocupación, lo que hacen es mantenerla en el tiempo. Cuanto más esfuerzo dedican a intentar «resolver» aquello que temen, más se alejan de su solución. Además, el gran esfuerzo y tiempo que dedican a preocuparse, se convierte en una nueva preocupación. Es lo que solemos llamar «me preocupa preocuparme».

 

Tratamiento del trastorno de ansiedad generalizada

Existen distintas técnicas y opciones de tratamiento a la hora de abordar un trastorno de ansiedad generalizada. Entre las opciones más comunes encontramos:

  • Relajación aplicada
  • Terapia cognitiva
  • Terapia cognitivo-conductual
  • Terapia metacognitiva

Si crees que llevas más tiempo de lo normal sin sentirte todo lo bien que deberías, no dudes en contactarme y juntos comenzaremos a dar los pasos necesarios para que puedas disfrutar de la vida de una forma plena.

 

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