Es curioso cómo cambia el tiempo en cualquier fecha del año. En un momento hace sol y de pronto el viento nos presenta un cielo gris cargado de frío y lluvia. Y al igual que ocurre con la imprevisibilidad del tiempo, un suceso inesperado (o quizá no tanto) puede hacer que nuestra relación de pareja se termine.

Estábamos juntos, parecía que nos iba bien… y de pronto ya no seguimos más.

Pasado el duelo por la ruptura nos encontramos “solos” de nuevo, con ese temor a no encontrar pareja que nos paraliza tanto como el de no saber si acertaremos la próxima vez.

 

¿Cómo es posible que no acabe de dar con la persona ideal?

Ya son varias relaciones que no acaban de “cuajar”. ¿Qué es lo que hago mal? Estas cuestiones pasan por la mente de cualquiera que se encuentre en esta situación.

Así que hoy quiero darte unas claves para esta pregunta que suele hacerse mucha gente: ¿Cómo hago para no equivocarme en la siguiente relación?

Lo primero que tengo que decirte es que es imposible saber si vas a acertar o no. Eso solo te lo dirá el tiempo. Pero sí que hay algunos signos que te van a indicar si la persona que te gusta y con la que empiezas a salir, merece la pena y tiene visos de prosperar.

Si es así podrás lanzarte a profundizar en la relación con más libertad y menos temor a equivocarte. Recuerda que una cosa es el enamoramiento, en el que disfrutas al máximo de la maravillosa sensación de estar fusionado con la otra persona, pero que este se pasa siempre (por suerte) y luego llega el amor.

Y este amor verdadero tiene siempre un grado de voluntariedad, de querer. Por ello es importante que te des permiso para conocer gente, explorar, sentir. En ningún caso la primera persona que aparezca en tu vida tiene por qué ser la definitiva.

Una vez que surgen sentimientos hacia una nueva persona, pregúntate: ¿Dependo de ella? ¿Estoy sufriendo un enganche emocional? Recuerda que para poder vivir con alguien es importante saber que podemos también vivir sin ese alguien.

¿Sientes que ese amor, tu preocupación por el otro, tu ternura, la intimidad que le ofreces… es correspondida? ¿Sientes que te protegen, te comprenden y te arropan? Sí es así, las cosas van por el buen camino.

Plantéate cómo es la dinámica de la relación. ¿Se parece a alguna de tus relaciones previas que han acabado en fracaso? ¿Es el mismo tipo de persona con el que las cosas no han funcionado? ¿Mismo patrón, mismo carácter?

Los opuestos se atraen, pero esto suele ser más cierto en los rasgos de carácter que en los “fundamentos”. Los estudios demuestran que las parejas más parecidas en cuanto a nivel educacional, económico, social, creencias religiosas, e ideas sobre el futuro de la relación, son más exitosas.

Una relación con una persona de distinta clase social, religión o país puede ser muy excitante de inicio, pero esto se convierte con frecuencia en dificultades pasado el tiempo. Esto debes tenerlo en cuenta.

También es importante el tema de los amigos. Si tu pareja se ha integrado en tu círculo de amigos, los respeta y a la vez te incluye en sus relaciones sociales con naturalidad, es una muy buena señal.

(¡Ojo! No tiene porqué caerles bien a todos).

-De la misma forma sucede con las relaciones familiares. ¿Fluyen en ambas direcciones? ¡Entonces genial!

 

Tres aspectos fundamentales para el éxito de toda relación a largo plazo

Que tengáis una buena comunicación. Buena, dentro de lo que cabe, porque mejorarla es una tarea que dura eternamente. Pero seguro que entiendes lo que quiero decir. Que puedas transmitir lo que deseas sin temor y sientas que te escuchan.

Que no haya gritos ni insultos, o tensos y largos silencios. Esto está ¡completamente prohibido!

Que el sexo funcione. Sí, es algo que se mejora con el tiempo y la experiencia, claro. Pero de inicio tiene que haber placer, deseo, erotismo, atracción sexual. Si no existe, es difícil que aparezca, y ten en cuenta que una vida sexual satisfactoria para ambos es bastante importante para que la relación perdure.

Tener planes “similares”. Ya tenemos una edad en la que sabemos lo que queremos de nuestra relación, al menos a medio plazo: dónde nos gustaría vivir, si queremos tener hijos, qué expectativas personales, familiares, económicas perseguimos.

Como te decía antes, cuánto más similares sean estos deseos a los de nuestra pareja, mejor.

Y antes de terminar, algo absolutamente prohibido: no puede existir ningún tipo de violencia dentro de la relación. Por mucho que sientas atracción por esa persona, si existe violencia tanto física como verbal debes terminar la relación de inmediato. Y si no sabes cómo hacerlo, por favor pide ayuda.

 

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