Es posible que en algunas ocasiones sientas que tus emociones te dominan y te desbordan, llevándote a actuar de una forma que está muy alejada tanto de tus valores como de quien eres realmente. Si esta situación te resulta familiar, es posible que necesites comprender tus emociones para no dejarte llevar por los impulsos del momento.

Llegar a comprender las emociones no es una tarea imposible. En este artículo vamos a ver una serie de claves que te ayudarán a aceptarlas y a no luchar contra ellas.   

 

5 claves para comprender tus emociones

 

1.Observa las emociones y ponles un nombre

Esta es la base de la inteligencia emocional. Cuando conseguimos identificar aquello que estamos sintiendo y le ponemos nombre, automáticamente esa emoción se convierte en algo familiar y conocido y dejamos de luchar contra ella.

Nos damos cuenta de que al igual que esa emoción ha surgido, también acabará desapareciendo, por lo tanto no haremos nada por acelerar un proceso completamente natural.

Es precisamente la lucha contra las emociones, el querer que desaparezcan, lo que nos produce sufrimiento y favorece la aparición de conductas y comportamientos que se encuentran alejados tanto de nuestros valores como de nuestros intereses.

Cuando conseguimos “etiquetar” las emociones estamos dando el primer paso para regularlas de forma efectiva. Existen estudios que han demostrado que cuando las personas no logran reconocer adecuadamente sus emociones, muestran menor bienestar y aparece un mayor número de síntomas físicos relacionados con el estrés.

 

2. Mejora tu vocabulario emocional

¿Cuántas emociones eres capaz de nombrar? ¿Eres capaz de darte cuenta de que estás sintiendo una emoción en concreto? ¿Es lo mismo hastío que aburrimiento?

Es muy probable que conozcas muchos nombres de emociones y embargo no seas capaz de vincularlos con lo que estás sintiendo en un momento dado. Crear puentes entre aquello que estás sintiendo y el nombre de la emoción es un paso fundamental para comenzar a comprenderlas y sentir los pequeños matices que diferencian una emoción de otra.

Si estás sintiendo una emoción intensa en un momento determinado, trata de evadirte por un momento y ponle un nombre. A continuación trata de pensar en otras dos palabras que también podrían describir esa emoción que estás sintiendo.

Quizá te sorprendas de que esa emoción que creías que estabas sintiendo en un primer momento, en realidad estaba enmascarando a la verdadera emoción que se escondía por debajo. Llegar a este grado de conciencia implica un gran dominio de la inteligencia emocional.

 

3. Comprende el papel que cumplen las emociones

Por muy desagradables que puedan resultar algunas emociones, debes tener en cuenta que son muy importantes tanto para nuestra supervivencia como para nuestra capacidad para tomar buenas decisiones.

 

4. Lleva un registro de tus emociones

Al principio puede ser muy útil llevar una especie de “diario de las emociones” en el cual puedes ir registrando cómo se producen a lo largo del día, cómo varían y cómo se extinguen hasta dar paso a una nueva emoción.

Este ejercicio te ayudará a ser más consciente de aquellas situaciones que te generan tanto emociones positivas como negativas. Si eres capaz de identificar de forma más concreta las situaciones en que aparecen emociones negativas, podrás evitarlas para acercarte más a situaciones que te produzcan emociones positivas. Eso sí, siempre sin caer en una evitación patológica que también nos aleje de nuestros valores y objetivos.

En ocasiones es necesario transitar por emociones negativas momentáneas porque son situaciones necesarias para nuestro desarrollo, por ejemplo los desagradables “nervios” que podemos sentir antes de un examen son necesarios para aprobar el curso.

Llevar un registro de las emociones también te ayudará a asumir el papel del “observador” que las contempla desde fuera y no se relaciona ni lucha contra ellas.

 

5. Aprende cómo se sienten las emociones a nivel corporal

Al igual que hablamos del aspecto más racional de ponerle nombre a las emociones, también es importante el aspecto más relacionado con las sensaciones, es decir, aprender a sentirlas en el cuerpo y a diferenciar unas de otras.

¿Podrías identificar a nivel corporal cuáles son las diferencias entre la vergüenza y la tristeza o entre el orgullo y el miedo?

Existen distintas técnicas para incrementar este tipo de conocimiento, en concreto el llamado “escaneo”corporal es una herramienta utilizada en Mindfulness que nos ayuda a ser más conscientes de nuestro cuerpo y de las sensaciones que suceden en él.

Espero que estos consejos te puedan ayudar a ser más consciente de tus propias emociones. Aún así debes tener en cuenta que al igual que puedes tener un problema en la vista, o en el oído, las emociones también pueden “alterarse”. En ese caso la mejor opción es consultar con un profesional de la salud mental que te ofrecerá distintas opciones de tratamiento para que vuelvas a recuperar el equilibrio y el bienestar emocional.

 

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