El nivel de activación de nuestro organismo se encuentra muy relacionado con la ansiedad. Cuando nuestros niveles de activación son normales, podemos dar unas respuestas adaptativas normales de lucha o huída ya que nuestro cerebro se encuentra en un estado óptimo de funcionamiento.

Sin embargo, cuando los niveles de ansiedad son elevados, el estado óptimo de activación desaparece y podemos llegar a dar respuestas y comportamientos poco adaptativos y desvinculados de nuestras necesidades reales. Esto es lo que ocurre cuando huímos o evitamos situaciones que deberíamos afrontar.

Uno de los principales desencadenantes de la ansiedad es la necesidad de controlar aspectos de nuestra vida que por su propia naturaleza escapan totalmente a nuestro control. Es necesario aceptar y asumir que una parte esencial de la vida es incierta y todo intento que hagamos por controlarla va a originar en nosotros un estado de ansiedad.

Probablemente tú mismo o alguien de tu círculo cercano haya padecido ansiedad en algún momento de su vida. A continuación te dejo una serie de técnicas para afrontar y gestionar la ansiedad de forma correcta.

 

Cómo gestionar y afrontar la ansiedad

 

1. Acepta que vives en un mundo incierto

Vivimos en un mundo en el que, queramos o no, nos van a afectar una serie de cosas que escapan a nuestro control. Desde las decisiones de nuestro jefe, la política, el clima, la economía o incluso la suerte.

No malgastes energía en tratar de controlar todos estos factores y céntrate en aquellos que sí que puedes controlar.

 

2. Deja de huir y evitar

Las emociones vienen y van y por esta razón no debes dejar de lado tu vida basándote en emociones pasajeras. La ansiedad (el miedo) no es más que una emoción que al igual que ha aparecido, también terminará evaporándose. Si dejas de lado aquello que está en sintonía con tus objetivos y tus propios valores personales estarás viviendo una vida más pequeña y vacía de contenido. Tu vida debe ser guiada por tus valores, no por tus miedos.

Las emociones negativas forman parte indisoluble de la vida y por esta razón es necesario aprender a convivir con ellas sin dejar de lado las cosas que realmente nos importan y dan sentido a nuestra vida.

 

3. No todo es tan terrible

Cuando estamos sufriendo un estado de ansiedad tendemos a ver las cosas de forma mucho más negativa de lo que son en realidad. Es como ponerte “las gafas de la ansiedad” que te hacen ver el mundo con un filtro negativo y pesimista.

Por un lado debes ser consciente que esta negativización no es más que una percepción originada por tu estado emocional ansioso. Ser consciente de este hecho es el primer paso para comenzar a ver las cosas de otra forma.

Por otro lado no debes olvidar que nada es tan terrible como te imaginas. Tendemos a situarnos en el peor escenario posible y aunque eso sucediera, tampoco sería el fin del mundo.

 

4. No te escanees a cada momento

Las personas con ansiedad suelen estar muy pendientes de sus constantes vitales en un intento precisamente de “controlar” la ansiedad. Un pequeño incremento en las palpitaciones del corazón puede disparar las señales de alarma ante la inminente aparición de la ansiedad o incluso de un ataque de pánico.

Es precisamente este autochequeo constante lo que desencadena un estado de activación en el cuerpo en busca de posibles amenazas (en este caso la amenaza es cualquier síntoma relacionado con la ansiedad). Y este estado de activación y búsqueda de amenazas es lo que genera la aparición de los síntomas que tanto tememos.

Es necesario romper este círculo vicioso y alejarnos de todo autochequeo. Si tu corazón palpita con fuerza es porque estás vivo y tienes salud.

 

5. Haz ejercicio

Practicar algún tipo de ejercicio es uno de los consejos más recomendados para personas que sufren de ansiedad. Seguro que conoces el dicho de “mens sana in corpore sano”. Para disfrutar de una buena salud mental es importante comenzar por la salud física.

 

6. Aliméntate de forma saludable

Seguir una dieta adecuada te ayudará a disfrutar de unos buenos niveles de energía y además te permitirá verte mejor en el espejo elevando tu propia autoestima y marcando una diferencia en tu estado de ánimo general y en las ensación de bienestar.

 

7. Sigue una correcta higiene del sueño

Al igual que la alimentación, el descanso es una pieza esencial para el correcto funcionamiento mental. Las personas que sufren de ansiedad suelen tener problemas de sueño y por esta razón es especialmente importante seguir una serie de pautas que contribuirán a mejorar nuestra higiene de sueño. Desde despertarte y acostarte siempre a la misma hora, no hacer cenas pesadas, evitar ver la televisión en al cama y no usar dispositivos móviles u otros aparatos electrónicos antes de acostarte.

Photo by Uday Mittal on Unsplash

 

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