La autoaceptación implica tratarnos a nosotros mismos de una forma amable y afectuosa. Supone el reconocimiento de que somos valiosos, dignos de ser respetados y queridos aunque tengamos nuestras imperfecciones.

Aunque esto pueda resultar muy sencillo de aplicar, en realidad requiere cierto esfuerzo. Vivimos en una sociedad muy competitiva en la que se suelen premiar los triunfos y castigar los fracasos. Partiendo de esta base es necesario realizar un pequeño esfuerzo mental para no sucumbir ante autoreproches que se activan de forma casi automática cuando no conseguimos nuestros objetivos.

Cuando no nos aceptamos de manera integral estamos generando una barrera que nos impide alcanzar el tan ansiado bienestar emocional. La autoaceptación nos permite vernos a nosotros mismos en nuestra totalidad, con todas nuestras luces y sombras.

Diversas teorías conciben la autoaceptación como una dimensión más que como una categoría. Es decir, no se trata de algo que se tiene o no se tiene, sino que más bien es algo que puede estar presente en una persona en mayor o menor grado.

Una autoaceptación óptima supone una gran fuente de aprendizaje ya que implica que no nos desmotivaremos ni nos vendremos abajo cuando no consigamos nuestros objetivos o las cosas no nos salgan como teníamos previsto. Esta actitud mental nos permitirá aprender de nuestros errores y convertir la autoaceptación en una gran aliada que actuará como nuestra mejor maestra en distintas situaciones.

Por el contrario una autoaceptación deficitaria puede conducir al perfeccionismo (nada de lo que hacemos nos parece suficiente) o a dejarnos llevar continuamente por criterios externos. En este sentido tampoco nos permite aprender de nuestros errores ya que cualquier distanciamiento de nuestros objetivos nos produce culpa y malestar, y ambas son emociones alejadas de la curiosidad y la motivación por seguir intentándolo a pesar de las adversidades.

 

Autoaceptación y perdón a uno mismo

La autoaceptación es clave para perdonarnos a nosotros mismos y seguir adelante. En el extremo negativo encontramos la culpa.

La culpa es una emoción muy desagradable que nos paraliza y nos impide aprender de la situación o el problema por el que hemos pasado. Sentir culpa es algo natural pero no podemos dejar que ese sentimiento se enquiste en nosotros y nos impida seguir adelante. 

La autoaceptación nos ayuda a perdonarnos a nosotros mismos y a dejar la culpa de lado. No somos perfectos, podemos cometer muchos errores a lo largo de nuestra vida. Lo importante es aprender de ellos para no volver a cometerlos. Este aprendizaje se produce únicamente perdonándonos de verdad y dejando la culpa a un lado.

 

Cómo lograr la autoaceptación

Como hemos comentado anteriormente, conseguir un nivel de autoaceptación que nos permita disfrutar de bienestar emocional no es algo sencillo. A veces nos resulta mucho más fácil perdonar a los demás que perdonarnos a nosotros mismos. A continuación te dejo una serie de claves que te ayudarán a desarrollar tu autoaceptación.

 

Deja que la incertidumbre penetre en tu vida

Las personas perfeccionistas suelen huir de la incertidumbre ya que el miedo al fracaso es demasiado grande. Precisamente este miedo se produce porque son conscientes de la tortura mental a la que se enfrentarán una vez hayan fracasado.

Cuando dejamos que la incertidumbre penetre en nuestras vidas, nos damos la oportunidad de fallar para aprender y seguir avanzando. Con esta oportunidad el miedo al fracaso desaparece porque también habremos eliminado la posibilidad de que aparezca esa vocecita interior que no dejará de repetirnos, una y otra vez, que podíamos haber hecho las cosas de forma distinta.

 

Empieza a practicar Mindfulness

El Mindfulness es una técnica milenaria de meditación que nos permite estar presentes aceptando la realidad tal y como se presenta. Esta aceptación no implica únicamente el mundo exterior sino también nuestro mundo interior.

Las técnicas de Mindfulness nos permiten aceptar todos nuestros pensamientos, sentimientos y emociones en su totalidad sin luchar contra ellos y dejándolos estar. Gracias a ello podemos aprender a aceptar la culpa cuando aparezca y a sentirla en toda su intensidad pero sin engancharnos a ella ni echándole más leña al fuego, ya que eso es precisamente lo que hace que se enquiste y no nos deje avanzar.

El Mindfulness también se conoce como «atención plena» y suele formar parte de la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) que, como su propio nombre indica, parte de la premisa de aceptar de forma incondicional todo nuestro ser, tanto sus luces como sus sombras.

 

Acepta tus imperfecciones

Cuando aceptamos nuestras imperfecciones estamos dándole una tregua al perfeccionismo y a la ansiedad por hacerlo todo de la mejor manera posible. Está bien intentar hacer las cosas de la mejor manera que podamos pero el perfeccionismo nos limita y puede desembocar en emociones negativas como la culpa.

Tomar consciencia de que no somos perfectos y podemos equivocarnos en cualquier momento es un pensamiento liberador que nos permite seguir avanzando y aprendiendo en este maravilloso camino que es la vida.

 

 

 

 

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies

Psicóloga en Madrid Mª José González

Autoestima, Depresión, Terapia de Pareja, Ansiedad

Calle Gran Vía, 40. Planta 7ª, oficina 4

Madrid

28013

+34 678 00 16 30